standard-title Proceso Artesanal del Tueste Los granos de café son realmente las semillas de las cerezas del café, una especie de "uva", que son la fruta de los cafetos. El color de las semillas ya separadas de la cereza varía, de esmeralda pálido y azul-verdoso a los marrones mates de cafés envejecidos. Un residuo como de piel de la cereza del café, cubre en parte de cada semilla. El aroma del café verde es un heno dulce de alfalfa. Los sacos de arpillera de granos verdes rodean los tostadores de café y la tolva que alimenta el tostador. Éste es un tambor de acero pesado que se hace girar lento sobre mecheros de gas, con paletas internas para asegurar la rotación del grano. Obteniendo así una absorción uniforme del calor y un tueste uniforme. Ya en pleno proceso de tostado, una pequeña cuchara insertada en la puerta recoge muestras de los granos para examinarlos periódicamente. La temperatura dentro del mismo puede alcanzar los 250° C.

Proceso Artesanal del Tueste

Los granos de café son realmente las semillas de las cerezas del café, una especie de "uva", que son la fruta de los cafetos. El color de las semillas ya separadas de la cereza varía, de esmeralda pálido y azul-verdoso a los marrones mates de cafés envejecidos. Un residuo como de piel de la cereza del café, cubre en parte de cada semilla. El aroma del café verde es un heno dulce de alfalfa. Los sacos de arpillera de granos verdes rodean los tostadores de café y la tolva que alimenta el tostador. Éste es un tambor de acero pesado que se hace girar lento sobre mecheros de gas, con paletas internas para asegurar la rotación del grano. Obteniendo así una absorción uniforme del calor y un tueste uniforme. Ya en pleno proceso de tostado, una pequeña cuchara insertada en la puerta recoge muestras de los granos para examinarlos periódicamente. La temperatura dentro del mismo puede alcanzar los 250° C.
Bookmark Sidebar

El primer fuego trae las semillas a la vida. Despertados por el calor del acopio, una fragancia herbosa comienzan a irradiar los granos. Cambia el color a verde intenso. Descolora luego en amarillo, y minutos después profundiza en el oro de la cosecha y el marrón rojizo.

El olor amargo e intenso del grano tostado llena el aire, y las semillas comienzan a hincharse. El café es relativamente elástico. Doblará de tamaño durante la asada y perderá el 20% de su peso.

La presión interna es suficiente. El sonido que hace el café al estallar es un gran indicador de la progresión del tueste. Los tostadores experimentados pueden oírlo aún sobre el rugido de la máquina y a través del calado de la puerta. Mientras tiran de la pequeña cuchara repetidas veces para obtener olor, imagen, y ahora sonido: “Se escucha el chisporroteo”.

Este es primer punto en el tueste del café, y los tostadores pendientes del costo paran aquí; mientras que los granos todavía llevan un cierto peso del agua; pero es una manera cruel de sacar unos pesos adicionales. El color del grano es canela; el sabor es profundo, amargo, muy ácido y el cuerpo límpido.

Minutos después aquel estallar se desploma gradualmente, y el color cambia de siena al marrón de la castaña. La mayor parte de los asadores paran aquí.

Pero aun falta..!! Para conseguir la mayoría del sabor del café, no se apuren, guarden sus asientos para el paseo salvaje del segundo estallido. Cada segundo cuenta! El color y el aroma cambian y se definen.

Durante la mayoría del proceso de tostado el café absorbe calor. Pero en esta etapa, apenas como en el primer estallido, los granos expenden repentinamente el calor, emitiendo un nuevo sonido de chisporroteo.

En alguna parte en la vecindad de los minutos siguientes llegamos a las semillas asadas oscuras y perfectas. Cuando los sentidos de nuestro maestro tostador dice que es el exacto momento… se derrama el café que fuma, hacia fuera, sobre una bandeja cilíndrica que se refresca con un barrido y un aire frío a presión que paran rápidamente el proceso de tueste.

El “cuerpo” del café aumenta generalmente mientras la semilla asada progresa. La asada oscura apropiada consigue tanto el cuerpo del café como su sabor y exacta acidez.

Esta última instancia, es la prueba más grande del arte de los tostadores.

Top